Historia de Agudo

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lunes, 10 de noviembre de 2014

El Capitán Alonso de Herrera y Olalla (Agudo 1505-1580)



La historia elegida en esta ocasión es especial por varios motivos. Es especial, por el tiempo que he tardado en recopilar la información, por el tiempo empleado en su redacción, por la calidad de nuestro personaje, y  por intentar hacer una entrada que no aburra excesivamente dada la cantidad de información manejada. He intentado hacerla entretenida y de paso conocer mejor los hechos que se relatan. También es especial, porque creo que había que hacerlo. En Agudo teníamos un conocimiento muy somero sobre su figura  que espero que mejore.

Eran otros tiempos y se cometieron excesos, pero nuestro personaje se mostró comprometido con el sufrimiento de los naturales , en unos casos denunciando dichos excesos, en otros negociando una salida pacífica a un encuentro armado y en otros mejorando la calidad de vida con sus iniciativas.

Como es una entrada relativamente extensa, he decidido ambientar la historia con música. He elegido para la ocasión un fragmento de la Banda Sonora de Alatristre, del compositor Roque Baños, con la Orquesta de Córdoba y el Coro Ziryab. 
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El Capitán Alonso de Herrera y Olalla fue uno de los primeros descubridores y conquistadores de las provincias de Venezuela y Nuevo Reino de Granada. Posiblemente sea el personaje más ilustre que tenemos en Agudo, siendo uno de los descubridores más activos. Su carácter emprendedor le llevó a estar presente en muchos de los hechos más relevantes en aquellos trepidantes años.

Divisiones coloniales de Tierra Firme 1538
En este artículo haré un resumen pormenorizado con toda la información que he ido estudiando a lo largo de mucho tiempo, con la lectura de numerosos libros, artículos, sitios web, archivos... y sobre todo con la transcripción de las probanzas de méritos del capitán Alonso de Herrera y Olalla hechas por su hijos, el capitán Juan López de Herrera en 1584 y luego en 1607, Antonio de Olalla. El punto de arranque han sido las obras clásicas de Flórez Ocáriz, Aguado, Freyle y, sobre todo, las investigaciones de José Ignacio de Avellaneda.

Inicios

Alonso de Herrera y Olalla fue el tercer agudeño que decidió aventurarse en busca de las oportunidades que ofrecía el llamado Nuevo Mundo. No sabemos la suerte que corrieron los dos anteriores que marcharon a aquellas tierras en 1513, Francisco Moreno y Rodrigo Martín.

Alonso de Herrera y Olalla nació en Agudo en torno a 1505, hijo de Benito López Herrera y de Doña Olalla, conocida como la rica. Según Flórez Ocáriz, era hijodalgo de sangre y su padre era señor de una dehesa llamada Barbadillo en las montañas de León. También nos dice que estaba casado en Agudo. No sabemos exactamente los motivos que le llevaron a dejar todo y embarcarse en 1534, pero pero posiblemente el caldo de cultivo ya estaba en el ambiente,  y además estaban pasando cosas en poblaciones cercanas.

Con el reinado de Carlos I, Castilla extenderá sus territorios sobre gran parte de América. Las noticias que llegaban de las nuevas tierras y, sobre todo las enormes riquezas , constituían un imán irresistible para muchos. El retorno a España del medenillense Hernán Cortés en 1528 tuvo que provocar un gran revuelo. Trajo consigo varios nativos, animales exóticos y muchas riquezas:  volvió rico y además, fue nombrado marqués de Oaxaca. Tras su encuentro con el emperador Carlos V, fue a Guadalupe, donde hizo una ofrenda a la Virgen como favor por haber sanado tras la picadura del alacrán considerado más peligroso del mundo. Regaló a la Virgen de Guadalupe una joya con forma de alacrán.

Joya entregada a la Virgen de Guadalupe por Hernán Cortés en 1528
Un año más tarde, también retorna a España Francisco Pizarro en lo que se conocen como las Capitulaciones de Toledo de 1529. Entre otras, consiguió la autorización para continuar su campaña de descubrimiento y conquista del Perú.
Plaza Mayor de Trujillo y estatua ecuestre de Pizarro
Su paso por Trujillo tuvo que ser espectacular y las noticias tuvieron que extenderse a las poblaciones cercanas. Consiguió convencer a otros vecinos y familiares suyos para que se fueran con él. De este grupo, destacaría poco más tarde el también trujillense Francisco de Orellana, por ser el primer europeo que navegó por el Amazonas.

Daba así comienzo una nueva etapa en la exploración del Nuevo Mundo, hacia el interior, creándose nuevas expediciones para tal fin. En el transcurso de unos pocos años, al menos once agudeños decidieron probar fortuna (ver la entrada Pasajeros a Indias de Agudo).

En este contexto, Alonso de Herrera y Olalla se va a Sevilla, se enrola bajo las órdenes del alemán Jorge de Espira (Georg Hohemurt von Speyer), y zarpa hacia Venezuela el 19 de Octubre de 1534.

Provincia de Venezuela

Desde su coronación como Emperador, Carlos V siempre anduvo necesitado de dinero. En 1528, y para pagar una deuda, firmó una capitulación con la familia de banqueros Welser, mediante la cual les permitía la conquista, exploración y explotación de la provincia de Venezuela.

Los Welser escogieron como primer gobernador en Santo Domingo a Ambrosio Alfinger en 1529. Esperaban encontrar el paso que conectara la laguna de Maracaibo con el Océano Pacífico, para acortar el camino hacia el Lejano Oriente y poder conseguir un lucrativo negocio con las especias. Se instaló en Coro y sería duramente criticado por los españoles que estaban bajo sus órdenes. Alfinger murió en 1533 y fue sustituido por Jorge de Espira, que llegó en compañía de 600 hombres y de su teniente de gobernador, Nicolás Féderman.

Espira salió en expediciones de conquista y dejó a Féderman con instrucciones muy precisas que no cumplió. Féderman decidió ir hacia el interior buscando la rica región de Xerira y el valle de los Alcázares, región a la que previamente había intentado ir Alfinger. Las noticias del "Tesoro de Xerira" influirán enormemente en Féderman que iniciará su última andadura hacia el sur.

A partir de este momento la búsqueda de Xerira o del Meta, confluye en lo que se conoce como la búsqueda del Dorado, que motivó la conquista del interior del Nuevo Reino de Granada.

El mito de El Dorado

Cuando los españoles empiezan a explorar el interior del continente, los nativos siempre les indicaban que existía una ciudad hecha completamente de oro, y riquezas inimaginables, siempre al sur. Seguramente lo que querían era alejar lo máximo posible de sus poblados a estos soldados y así evitar el peligro que suponían.

La búsqueda de una ciudad de oro se convertiría en el objeto de deseo de los conquistadores. Las historias se iban sucediendo y alimentando la leyenda del Dorado.

Nicolás Féderman

Nicolás Féderman
Como decíamos, al poco tiempo de llegar Jorge de Espira en 1535, la tropa se dividió en dos grupos. El primero, a las órdenes de Espira,se dirigió a la conquista de los Choques, el resto se fue con Féderman, pero hacia el interior, en busca del tesoro de Xerira. En este grupo es donde irá Alonso de Herrera y Olalla.

Partieron 200 hombres y 70 caballos al Cabo de la Vela bajo las órdenes del capitán Antonio de Chávez. Al llegar a la laguna de Maracaibo, se encontraron con el capitán Diego Martínez, que les estaba esperando con sus embarcaciones para pasarlos al otro lado. Allí decidieron separarse en tres grupos y empezaron las penalidades que duraron tres años.

La expedición se encontró con numerosos pueblos muy belicosos que los hostigaron continuamente con flechas envenenadas. Esto, unido al hambre, provocó que el número de muertos y enfermos fuera creciendo. Varios soldados bajo las órdenes del capitán Pedro Limpias se apartaron del grupo principal y se perdieron. Alonso de Herrera y Olalla fue en su busca y consiguió encontrarlos cuando estaban ya en las últimas. Habían muerto ocho soldados por el hambre, por los ataques de los indios y por los tigres. Uno de los hombres a los que rescató fue Francisco Maldonado; Alonso de Herrera y Olalla sería testigo en su probanza de méritos. En esta probanza también cuenta como muchos murieron arrimados a él cuando cruzaron posteriormente el páramo y una noche, por las tempestades que hubo, no pudieron hacer nada para ayudarse, encontrando que, al día siguiente, los cuerpos habían sido arrastrados y las ropas comidas por los caballos. También describe el hambre que pasaron, que todos los soldados comieron raíces e, incluso, otras cosas peores, y que tenían que protegerse del frío refugiándose en cuevas o casitas.

El encuentro de los tres conquistadores

En 1539, Féderman recibe noticias de otras dos expediciones que se dirigían prácticamente al mismo sitio donde iba él. Se encontraron de forma casual las expediciones de Féderman, que había salido desde Coro, la de Gonzalo Jiménez de Quesada, desde Santa Marta y, desde Perú, la de Sebastián de Belalcázar.



Aun hoy en día sigue pareciendo increible el alcance de cada expedición. La de Féderman había salido de Coro, atravesó las llanuras del Orinoco y remontó la Cordillera de los Andes hasta llegar al Altiplano, donde estaban los Muiscas. De los 400 soldados que salieron con Féderman, llegaron vivos tan solo 160, semidesnudos y muy hambrientos cuando se produjo este encuentro.

Sebastián de Belalcázar (nacido en Belalcázar - Córdoba - a 91 kms de Agudo), había salido desde Quito con una fuerza de 500 hombres, también iba buscando el ansiado oro. Uno de sus oficiales obtuvo una confesión donde decía que al norte hallarían oro en abundancia. Les habló de la existencia de un cacique indio que se bañaba en oro desde los pies a la cabeza todas las mañanas y se lavaba todas las noches en un lago sagrado.



Gonzalo Jiménez de Quesada, el conquistador más conocido en el Nuevo Reino de Granada, bajó el río Magdalena buscando los Llanos Orientales, también, y como no, por sus riquezas. De los 800 hombres que salieron de Santa Marta, tan solo llegaron menos de doscientos.

Gonzalo Jiménez de Quesada
Uno de los hechos más notables de este encuentro, fue la fundación oficial de la ciudad de Santa Fe de Bogotá el 27 de Abril de 1539. Alonso de Herrera y Olalla tuvo que estar allí en ese momento, puesto que cuando se hace la repartición de solares entre los vecinos , a él le tocó uno de los mejores, donde construyó la primera casa de tapias de la ciudad.

Fundación de Bogotá, por Pedro A. Quijano
Inmediatamente surgen diferencias por el reparto de estas tierras. Los tres conquistadores deciden partir ese mismo año a España para solucionar estos problemas. El rey nombró a Jiménez de Quesada mariscal del Nuevo Reino de Granada, a Sebastián de Belalcázar le hizo gobernador de Popayán y Féderman, fue detenido por orden de los Welser. Murió en prisión en 1542, tras haber caído enfermo. A los Welser no les gustó nada que Féderman decidiera dejar a sus hombres bajo las órdenes de Hernán Pérez de Quesada mientras venía a España.

Como testimonio de todo lo indicado anteriormente y de las dificultades por las que tuvieron que atravesar,  Francisco de Torralba en su probanza de méritos  de 1563 dice "... habrá treinta años que pasé en las Provincias de las indias de Venezuela y Santa Marta, donde me hallé con los gobernadores de ella en estas conquistas y descubrimientos, padeciendo grandes y excesivos trabajos, tanto que de cuatrocientos hombres en la primera entrada que entramos dentro de dos años no escapamos más de ochenta con las vidas y luego, volvimos a la costa perdidos y desbaratados; y salió por otro gobernador que se llamaba Féderman con cuatro cientos y cincuenta hombres y dentro de dos años y medio entramos en el Nuevo Reino de Granada ciento y setenta porque todos los demás perecieron en la guerra de los indios y la mayor parte de ellos de hambre y necesidades. En el cual dicho Nuevo Reino me hallé en la conquista, población y pacificación de él. ...matándonos muchos cristianos por ser los indios belicosos y tener yerba ponzoñosa, que en hiriendo con ella morían rabiando. Y teniendo gran noticia de nueva tierra ... salimos con el General Hernán Pérez de Quesada al dicho Nuevo Reino a descubrir y conquistar  .. donde padecimos todos los cristianos grandes y excesivos trabajos... llegamos a tanta necesidad de que en todo el año no comíamos carne ni sal sino palmitos de la montaña y los caballos se nos morían de flacos y nos comíamos las carnes y el cuero y algunas veces les sangrábamos para comerles la sangre, y comimos perros y otras sabandijas malas, llegando a tanta necesidad los cristianos que se quedaban por el camino de ocho en ocho y diez y en diez vivos que no podían pasar a levantarse de pura hambre y flaqueza y los pocos indios que había en los montes eran tales que comían carne humana y a los que se quedaban los oíamos despedazar vivos y comérselos sin poderlo remediar. De la cual Jornada salimos setenta hombres de trescientos que entramos ..."

Los sucesos de Vélez y Simijaca

A principios de 1540, para evitar un posible alzamiento de los indios de Tunja, Hernán Pérez de Quesada (hermano de Gonzalo) mató al cacique de esa ciudad, lo que provocó la rebelión de las provincias de Santa Fe, Vélez y Tunja. El Capitán Juan de Céspedes salió a pacificar y castigar a los rebeldes con una fuerza de 130 hombres, donde estaba Alonso de Herrera y Olalla. Detacaría en la defensa de Vélez.

A continuación, Céspedes se entera que los muiscas se habían hecho fuertes en una peña alta. En primer lugar, estaban los Tausas y los Sutas, a quienes los españoles sorprendieron a pesar de estar en un sitio casi inexpugnable. Una vez allanados estos, fueron al peñón de Simijaca también muy elevado y de muy difícil acceso. Cuando los españoles pretendían subir por el estrechísimo camino, les caía una lluvia de flechas y piedras desde lo alto. El capitán Juan Céspedes envió a Francisco de Murcia en una maniobra de distracción, mientras que Alonso de Olalla, Pedro Gutiérrez, Miguel Sánchez, Juan de Quincoces y Antón Flamenco intentaban llegar a una de las cuevas más bajas para desalojar a sus defensores. Al subir por el estrecho sendero, les cayó de todo. Gutiérrez murió aplastado por unas piedras. Cuando lograron subir, Alonso de Herrera y Olalla recibió una pedrada y cayó despeñado desde una altura considerable.

En la probanza de Francisco Maldonado, el mismo Olalla dice que cayó desde una altura de 200 estadios, Flórez Ocariz dice 100 estadios;  y Aguado, que cayó desde una altura de 60 estadios, lo que parece más probable. Si un estadio son dos metros, cuando menos la caída fue de 120 metros.

El hecho es que salvó la vida gracias a que fue dando con las copas de árboles y arbustos, que fueron amortiguando su caída, al contrario de los cinco indios que también cayeron con él y murieron. Alonso de Olalla estuvo dos años recuperándose y quedó cojo por vida, recibiendo el sobrenombre del "cojo Olalla". El lugar donde se produjeron los incidentes se conoce aun hoy como Peñón de Moyba o Salto de Olalla.

Peñón de Moyba o Salto de Olalla
Tocaima, Mariquita y Pamplona.

Tras reponerse de sus heridas, Alonso de Herrera y Olalla aparece al lado del capitán Hernán Venegas Carrillo, que fue comisionado para establecer una fundación entre los panches que facilitara el acceso a las minas de oro. El 20 de marzo de 1544 se funda la ciudad de Tocaima, donde estaba Alonso de Olalla.

En 1549 con Ortún de Velasco, y coincidiendo con Pedro de Ursúa, también estuvo presente en la población y fundación de las ciudades de Mariquita y Pamplona, en ésta con el capitán Francisco Nuñez Pedroso en 1551. En 1552, se establecen los límites de la ciudad, y en el reparto, será de Alonso de Olalla donde están los indios Miranda y la loma de Chapaimilla. Pero el alcalde Pedro de Saucedo tomó posesión de este terreno bajo su jurisdicción, lo que motivó el rechazo por parte de Alonso de Olalla. Según el historiador Jose Ignacio de Avellanada, no se sabe si fue por estos motivos o por otros, pero surgió una gran enemistad entre Nuñez Pedroso y Olalla.

Alonso de Olalla entregó un informe con acusaciones muy graves sobre el tratamiento cruel que había dado Núñez Pedroso a los indios, y también acusó al alcalde Pedro de Saucedo por todos los crímenes que cometió, ya que mandó ahorcar a numerosos jefes locales. Por estos hechos, Pedro Saucedo fue condenado a morir en la picota en la plaza pública de Santa Fe. Se trata de uno de los dos casos conocidos durante la conquista del Nuevo Reino de Granada, donde se condenó a un conquistador por las crueldades que realizó.

A su costa tuvo también que pacificar a los indios de Bituima, lo que resolvió sin derramar sangre. Poco después, se rebelaron los indios del distrito de la Palma, donde asesinaron a varios españoles. Logró la pacificación de la zona entre Honda y Santa Fe de Bogotá.

Villeta y Facatativá

La ciudad de Villeta (San Miguel) se encuentra en el departamento de Cundinamarca y cuenta actualmente con una población de unos 23.000 habitantes. Fue fundada por Alonso de Herrera y Olalla y Hernando de Alcocer el 29 de Septiembre de 1551. Estaba en el camino hacia el Rionegro y, poco después, hacia Honda, siendo un lugar para el descanso.

Hernando de Alcocer nació en la vecina Puebla de Alcocer, (Badajoz, 38 kms. de Agudo) y entró en Venezuela en 1529 con Alfinger. Durante la tercera expedición de Féderman, conoció a Alonso de Olalla y se convirtieron en buenos amigos y socios.

En Facatativá, tuvo una encomienda que posteriormente heredó su hijo, el capitán Juan López de Herrera. También fue encomendero de panches, Matima, Sasaima y Nocaima.

Honda y el camino hacia Santa Fe

Una de las acciones más importantes hechas por Alonso de Olalla fue abrir caminos entre las tres primeras ciudades del Reino de Nueva Granada y  mejorar la navegación en el río Magdalena.

El primer camino por tierra conocido en el reino lo tomó Gonzalo Jiménez de Quesada , que desde el Opón y el Magdalena subía por Vélez. Todas las mercancías que eran necesarias para las nuevas ciudades seguían esta ruta. Luego lo acortó Lanchero al establecer el desembarcadero del Carare. Otro era el de Santa Fe -Tocaima para seguir por el Magdalena.

Alonso de Olalla que tenía un gran conocimiento de la región y, además, era encomendero de Facatativá, propuso a su amigo Hernando de Alcocer un acuerdo para abrir un camino para las bestias y carretas que uniera Santa Fe con Honda. El contrato se firmó con la Real Audiencia en 1533.

Este camino acortó el tiempo de los viajes e hizo menos dura la vida de los indios que se dedicaban a bogar las embarcaciones. El viaje por el río Magdalena , desde Cartagena o Santa Marta hasta Honda, podía llevar como mínimo tres semanas. Entre Santa Fe y Honda había unas 23 ó 24 leguas, de las cuales 15 se recorrían entre montañas hasta Facatativá, y el resto por la planicie de los Llanos de Bogotá. Esto suponía otros cuatro o más días, en función de las condiciones climatológicas.

Honda, Villeta y Facatativá se beneficiaron de este auge comercial.

Camino de Honda a Santa Fe. Elaboración propia
La orografía del terreno muestra las dificultades que tenían que superar para el transporte de mercancías. En Honda, hay una altitud sobre el nivel del mar de unos 225 metros. Debían subir hasta los 2.600 metros de Facatativá y luego entrar en el altiplano hasta Santa Fe.

En los primeros años, se utilizaban pequeñas canoas con diez o quince remeros. Desde Santa Fe a Santa Marta o Cartagena era algo más fácil la ida que la vuelta, donde se remaba contra corriente. En la boga, había indios tanto dentro de las embarcaciones como en las orillas que utilizaban largas varas para avanzar. El número de viajes  y su dureza se fueron incrementando, lo que hizo disminuir la población nativa en las orillas de forma alarmante. Muchos pueblos fueron abandonados para no tener que realizar este durísimo trabajo.

Boga en el río Magdalena
Este camino terminaba en un sitio llamado desembarcadero de Mariquita o puerto de Montaño. Desde allí hasta Río Negro, Olalla abrió otro camino que posteriormente un huracán destrozó. En 1555, lo nombran alcalde mayor del nuevo desembarcadero sobre el Magdalena. Poco después también abrió otro camino por la vía de Chapaima, también a su costa. 

Esto en lo relativo a los caminos por tierra, en la parte fluvial, también se asoció con Francisco Gómez de la Feria. Querían fundar un lugar para recibir las mercancías, almacenarlas y distribuirlas a otras partes, se llamó Bodega de Bogotá, al lado de Honda.

Para paliar los efectos sobre los indios, introdujo a varios esclavos negros y compró dos barcos, conocidos como Champanes. De hecho fue, él quien introdujo este tipo de embarcación. Este tipo de barco se popularizó y se redujeron los esfuerzos humanos necesarios para la boga. Estuvieron usándose hasta 1830, cuando apareció la navegación a vapor.

En palabras de Pedro Delecana, testigo de su probanza y vecino de la ciudad de la Palma "... sabe este testigo y es público y notorio que en la población de esta ciudad de la Palma a donde este testigo es vecino, el capitán Alonso de Olalla fue nombrado por capitán y Justicia Mayor en ella. Entre muchos otros servicios que hizo a su majestad durante el tiempo que fue tal Justicia fue un servicio muy señalado de la Angostura de la Palma y agora es poblado y se hace escala de todas la mercadurías que suben para este reino que él en gran pro y aumento de los naturales del río Grande porque se les acortó muy grande parte de la boga y en el descubrimiento de este puerto por haber grande arcabuco y ciénagas y por haber ido costeando tuvo gran riesgo de su persona ..en lo cual gastó muchos pesos de oro ..."

Tirano Lope de Aguirre 

En 1560, se produjeron unos hechos que han dado origen a multitud de libros e, incluso, se han llevado al cine. Se trata de la expedición que organizó el virrey Andrés Hurtado de Mendoza para ir al mítico el Dorado, que supuestamente iba a encontrar en el territorio de los Omeguas. Al mando estaba Pedro de Ursúa y entre los soldados iba el tristemente conocido Lope de Aguirre.

Esta expedición se convirtió en una pesadilla cuando Aguirre asesina a Pedro de Ursúa, y se convirtió en caudillo. Allá por donde pasaba, iba dejando un reguero de sangre, tanto de indios como de españoles. Su locura le llevó a declarar la guerra al imperio español, llamando traidor a Felipe II.
Cuando se supo que había entrado en el Nuevo Reino de Granada, en todas partes se empezaron a montar expediciones para ir en su busca y captura.  Nicolás de Nápoles, testigo de la probanza del capitán Alonso de Olalla, dice que "conoció al capitán Alonso de Olalla por alférez de la Compañía del Capitán Antonio de Olalla cuando iba contra Lope de Aguirre tirano.". 

El 26 de Octubre de 1561 dos de sus hombres (llamados marañones)  le asesinaron. Las expediciones que iban en su busca se disolvieron.
Lope de Aguirre
Otros hechos

El negocio de los puertos que había creado conjuntamente con Hernando de Alcocer fue prosperando y la corona lo tomó para sí, ya que rentaban por entonces más de diez mil pesos de oro cada año.  En 1572, Alonso de Herrera y Olalla pide que se le gratifique con oficios de gobierno, ya que se gastó unos cuarenta mil ducados de su bolsillo para proveer los barcos y todo lo necesario. El rey se mostró a su favor.

Posteriormente y tras su fallecimiento, su hijo Juan López de Herrera volvió a reclamar las gratificaciones que el rey hizo a su padre en 1572, y  pidió 2.000 pesos en buen oro por el derecho de los puertos o en indios vacos de Pasca, Chiapas y Cajica.

El capitán Alonso de Herrera y Olalla también era propietario de algunas minas dedicadas a la extracción de oro y plata.

De su talla e influencia dan muestra los cargos públicos que ejerció:  fue alcalde de Santa Fe en 1563, 1571 y 1579.

Contrajo matrimonio con Juana Miguel de Mayorga y tuvieron once hijos:

- Francisco de Olalla ,como primogénito heredó las encomiendas de su padre.
- el capitán Juan López de Herrera
- el capitán Antonio de Olalla
- Fray Nicolás de Olalla, religioso de San Francisco
- Alonso de Olalla, clérigo
- Doña Juana de Olalla
- Doña María de Herrera Olalla
- Doña Ana de Olalla, que murió doncella
- otra Doña Ana de Herrera y Olalla
- Doña Isabel de Herrera y Oalla
- Bernardo de Herrera y Olalla

Jornada de los indios Sutagaos- Valle de la Plata

El adelantado Gonzalo Jiménez de Quesada quería realizar otra conquista y nombró a Alonso de Olalla teniente de gobernador y capitán general. Mientras la Real Audiencia consultaba a la Corte , muere don Gonzalo Jiménez de Quesada en Mariquita el 16 de febrero de 1579 . Alonso de Olalla pidió para sí esta capitulación  al  presidente de la Real Audiencia, Lope de Armendáriz ,especificando que tenga tenga en cuenta los servicios prestados durante sus 46 años de permanencia en Indias.

Alonso de Olalla y sus hijos, Juan López de Herrera y Antonio de Olalla, son comisionados por la Real Audiencia para que vayan al descubrimiento y conquista de los indios sutagaos, que estaban siendo exterminados por los indios pijaos.  Esta capitulación comprendía "toda la tierra que hubiera en aguas vertientes sobre el Río Grande de la Magdalena y sobre los llanos y aguas vertientes de una parte y de la otra, con la cordillera que corre de esta sierra en que estamos, que comienza en el pueblo de Pasca hacia la villa de la Plata y Timaná, cien leguas de longitud y latitud de una parte a otra línea recta por la altura, con todas las provincias de naturales y en esto entraren y descubrieren".

El octagenario capitán Alonso de Herrera y Olalla salió a comienzos del 1580 " a la conquista y jornada del Valle de la Plata, donde metió más de sesenta hombres españoles e demás bagaje, todo a su costa ... y gastó más de diez mil pesos, con mucha cantidad de vacas, puercos, carneros, ovejas y cabras y otras muchas cosas ...."

A pesar de su avanzada edad, iba con su machete abriendo caminos. Tras entrar en la provincia de los Moquequa, falleció. Le sucedió al frente de la expedición su hijo Juan López de Herrera y decidió continuar. Francisco Méndez Valdivieso fue testigo de su muerte y dice que ocurrió en el valle de Banbasaque o Tecuasaque. Para conservar los restos y evitar la putrefacción o alguna enfermedad, decidieron salarlo y secarlo. El capitán Alonso de Herrera y Olalla fue enterrado finalmente en la iglesia de San Francisco en la ciudad de Santa Fe (actualmente es la iglesia más antigua de Bogotá).
Iglesia de San Francisco , Bogotá
El Capitán Alonso de Olalla gastó muchísimo dinero en preparar todo lo necesario para la Jornada y provincia de los Sutagaos. Tras su muerte, los acreedores reclamaron el dinero que se les debía y la venta de los bienes no llegó a cubrir toda la deuda, dejando arruinada a su familia. Las probanzas de méritos se hacían para reclamar dinero o cargos por los servicios prestados.

En la probanza de Alonso de Herrera y Olalla que presentó su hijo, el capitán Juan López de Herrera en 1584, insiste en todos los méritos que realizó su padre, en el dinero que se gastaron en ello y que debeían ser recompensados. Tras la venta de la hacienda, el capitán Juan López de Herrera se hace cargo de dos hermanas, tres sobrinas y otros tres hermanos varones a los que tuvo que sustentar, vestir y dar de comer. A su vez, él también se gastó muchos pesos de oro en el avío de los soldados, caballos, arcabuces,lanzas y en vacas, puercos y todo lo necesario. Fundó un pueblo que llamó Nuestra Señora de Altagracia de Sumapaz "y en ella puso alcaldes, regidores y los oficiales necesarios que tienen las otras ciudades de estos reinos, y allanó y pacificó a los naturales de la provincia e hizo una salida tierra dentro a la tierra de los Pijaos, adonde unos indios salteadores y caribes comen carne humana y destruyen los naturales de aquellas provincias".

También fundó San Juan de Yeima y el Caguán (Espíritu Santo). Y por todo ello, recibió el título de Gobernador del Valle de la Plata, que mantuvo durante quince años.

Cuando murió el capitán Juan López de Herrera, su hermano el capitán Antonio de Olalla le sucedió en las reclamaciones. Pidió algún cargo de gobierno en Cartagena, Popayán, Antioquía o Santa Marta, "y mientras esto llegara, que le hiciese merced de gobernador del Valle de la plata del que ya era propietario."
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De este modo vivió y murió uno de los conquistadores más activos y emprendedores que vio aquella tierra "gastando su vida y hacienda para servir a su majestad".

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Fuentes:

- Jose Ignacio de Avellaneda Navas "Los compañeros de Federman, Cofundadores de Santa Fe de Bogotá. Academia de la Historia de Bogotá, 1990.
- Juan Friede, Los Welser en la conquista de Venezuela, Caracas-Madrid, 1961.
- Javier López Medellín, Hernán Cortés y la joya del alacrán, http://medellinhistoria.com/data/sections/12/docs/1407259666.pdf.
- AGI Patronato,160,N.1,R.9, Méritos de Francisco Maldonado: Nuevo Reino de Granada, 1575
- AGI Patronato,165,N.1,R.7, Méritos de Alonso de Olalla e hijo: Venezuela, 1585.
- AGI Patronato,167,N.6,R.1, Méritos de Alonso de Olalla: Nuevo Reino de Granada, 1607.
- AGI Patronato,154,N.3,R.5, Méritos de Francisco de Torralva
- http://www.eldoradocolombia.com/nicolas_de_federman.html
- http://patrimoniosimijaca.blogspot.co.uk/
- Fray Pedro Aguado, Recopilación historia resolutoria de Santa Marta y Nuevo Reino de Granada de las Indias , Madrid, España-Calpe, 1930.
- Juan Rodríguez Freyle, El Carnero: conquista y descubrimiento del Nuevo Reino de Granada.
- Joaquín Acosta, Compendio histórico del descubrimiento y colonización de la Nueva Granada.
- Lucas Fernández de Piedrahita, Historia General de las conquistas del Nuevo Reino de Granada.
- Juan Flórez de Ocáriz, Libro segundo Genealogías del Nuevo Reino de Granada. Árbol XXVII de Alonso Olalla Herrera, 1678
- Pedro Simón, Noticias historiales de las conquistas de tierra firme en las Indias occidentales
- Hugh Thomas, El Imperio español de Carlos V, Editorial Planeta, Barcelona, 2010.
- Beatriz Eugenia Rincón Rodríguez, Estrategias de colonización en Tolima: interacción sociocultural en la villa de San Bartolomé de Honda (siglos XVI - XVII), Universidad Nacional de Colombia
Facultad de Ciencias Humana, Departamento de Antropología Bogotá, Colombia 2013.
- Magdalena Jiménez, Vías de comunicación desde el virreinato hasta la aparición de la navegación a vapor por el Magdalena, 1989.
- Anibal Noguera Mendoza, Crónica grande del Río de la Magdalena, Colombia, Fondo Cultural Cafetero 1980
- Antonio Ybot León, la arteria histórica del Nuevo Reino de Granada: Cartagena - Santa Fe, 1538-1798, Bogotá, ABC, 1952
- Jorge Meléndez Sánchez, Salida al río: historia colonial de la villa de Guaduas.
-  José Ignacio Avellaneda Nava, la expedición de Belalcázar al Mar del Norte y su llegada al Nuevo Reino de Granada. Bogotá, Banco de la República , 1992.
- Roberto Velandia, la villa de San Bartolomé de Honda, Cámara de Comercio, 1989.

Para conocer más sobre algunos de los sitios que aparecen en este artículo

- Interesante vídeo en youtube sobre el Parque Arqueológico de Facatativá,Parque Arqueológico de Facatativá por Crónicas Mutantes, 2014,
Información sobre Villeta y sobre cómo se hace la Panela.
-  Página oficial de Villeta en el facebook ,se pueden ver las actividades que hicieron recientemente para celebrar el 463 aniversario de su fundación.
Honda, la ciudad de los puentes
-  La Leyenda del Dorado






martes, 21 de octubre de 2014

Nuestra Señora de la Estrella, Agudo (Ciudad Real). Tres vírgenes para una ermita


Isabel Cabrera me ha enviado este interesante artículo sobre las imágenes de la Virgen de la Estrella de Agudo, para su publicación en el blog. (En un futuro cercano, yo también aportaré algunos datos al respecto, dentro del contexto de religiosidad popular que ya he empezado a desarrollar).

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Por Isabel Cabrera.

El texto que se incluye a continuación es consecuencia de una petición realizada por un miembro de la directiva de la Hermandad con el fin de reunir algunos datos que complementaran la fotografía de la Virgen, que forma parte de la “I Exposición Itinerante sobre Fotografías de Vírgenes de la Estrella”. En un principio, se pretendía recabar información sobre leyendas relacionadas con la aparición, milagros, etc., pero el tema daba poco de sí y se decidió tirar del hilo de las imágenes, que parecía más prometedor. De este modo se ha conseguido reunir un conjunto de datos poco conocidos sobre la que, seguramente, fuera la primera figura de la Virgen María que acogieron los edificios de culto en Agudo. La antigüedad de la escultura, evidenciada por la materia prima y por los rasgos arcaizantes que se intuyen en la fotografía conservada, incrementa la parca información que poseemos sobre los orígenes de nuestro pueblo.

La mala calidad de la fotografía y mis mediocres conocimientos sobre la materia no me permiten una adscripción cronológica de la talla antigua de la Estrella por lo que considero oportuno adjuntar la foto por si alguien más versado en Photoshop o Arte Medieval pudiera aportar nuevos datos.
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Nuestra Señora de la Estrella, Agudo (Ciudad Real). Tres vírgenes para una ermita

En Agudo se recuerda una vieja tradición, según la cual la Virgen se apareció sobre una higuera, que crecía en el lugar donde después se construiría su ermita. La idea no es demasiado original si tenemos en cuenta que en un trabajo realizado sobre catorce santuarios marianos de la provincia de Ciudad Real (Guía para visitar los santuarios marianos de Castilla La-Mancha) tres de las apariciones sucedieron sobre un árbol, nacido en el lugar donde después se construiría la ermita –Virgen del Monte de Bolaños de Calatrava, Virgen de los Santos de Pozuelo de Calatrava y Virgen de la Carrasca de Villahermosa–.

Las primeras menciones conocidas sobre la ermita de la Virgen se remontan a 1502 y 1510, corresponden a los visitadores de la Orden de Calatrava y especifican que los actos cultuales se realizan en la iglesia de Santa María al hallarse la iglesia de San Benito en obras. En esos años la Virgen aún es Santa María a secas y continuará siéndolo en los documentos posteriores al menos hasta 1589, cuando se menciona de ese modo en las ordenanzas de la cofradía de la Vera Cruz. Raquel Torres Jiménez ha sugerido la posibilidad de que la ermita de Santa María podría haber sido la parroquia de la población antes que la iglesia de San Benito; el cambio de titularidad tendría que haber sucedido antes de 1493, momento en que se documenta la última como iglesia mayor de la villa.

La información es más parca aún en lo que respecta a la imagen. Se conserva una fotografía anterior a 1914 de muy escasa calidad, una nota en un inventario de bienes, fechado en 1882, donde se apunta la siguiente descripción: de piedra tallada con el niño Jesús en brazos, pliegues del traje bastante estropeados. El testimonio de un vecino y tres pequeños fragmentos con restos pictóricos, atribuidos a la escultura, completan toda la documentación. En la fotografía parece apreciarse que los rasgos de la Virgen son arcaicos, con ojos grandes y cejas muy arqueadas, que el niño mira hacia el frente-derecha y que el conjunto no fue concebido para vestir porque los ropajes no se le acoplan. Los restos de pintura de los fragmentos denotan antigüedad, aunque no podemos precisar más a falta de un estudio de los mismos. De la anotación del inventario de 1882 cabe deducir que la escultura había sido modificada, seguramente, con el fin de adaptarla a los nuevos tiempos y, en la Guía para visitar los Santuarios Marianos de Castilla La-Mancha, José Jimeno comenta que la Virgen del Prado de Ciudad Real fue la primera imagen mutilada para vestir, hecho que tuvo lugar en el siglo XVII –el autor no cita la fuente–; así pues, si el dato es correcto, la nuestra debió remodelarse en un momento algo posterior. El uso de la piedra en la elaboración de imágenes religiosas exentas no ha estado muy generalizado a causa del coste, el peso y la fragilidad a la hora de procesionar. Nuestra provincia conserva dos imágenes pétreas de María, la Virgen de los Mártires de Carrión, datada a comienzos del siglo XIII, y la de las Cruces de Daimiel, que correspondería al siglo XIV. Ambas, que fueron destruidas en la Guerra Civil y restauradas con posterioridad, pertenecen a poblaciones que formaron parte de los territorios de la Orden de Calatrava por lo que no resultaría muy descabellado que guardaran alguna relación con la que se veneró en la ermita de Agudo. Por el testimonio de un contemporáneo, conocemos que nuestra primera Virgen de la Estrella, que en los primeros tiempos se había denominado Santa María, fue destruida el tres de agosto de 1936 aunque ignoramos la identidad de la persona que recogió unos pocos fragmentos muy valiosos de cara a incrementar los datos sobre el devenir de nuestro pueblo.

Virgen Ntra. Sra. de la Estrella - Imagen de Piedra 

La segunda Virgen de la Estrella tuvo una presencia cultual mucho más reducida. Donada por Don. Birilo Puebla al poco de finalizar la Guerra Civil, se sustituyó por la actual en 1958, por lo que su estancia en la ermita no alcanzó los veinte años. Se trata de una imagen de vestir, realizada en madera, de buena calidad y con los suficientes puntos de movimiento en sus extremidades superiores para facilitar el cambio de vestuario de la figura, lo que pone de manifiesto el conocimiento del oficio por parte del artesano. En la cara posterior de la peana presenta una inscripción, “Hijo de J. Renalias. Tarrasa”. Es conocida la tradición imaginera catalana, pero ignorábamos cualquier información sobre ese taller en concreto; gracias al Museo de Tarrasa y, más concretamente, a Dª Teresa Gassó sabemos algunos datos más. El autor, Emilio Renalias i Pi, realizó algunas figuras interesantes como el paso de la Flagelación, que formaba parte de la procesión del Santo Entierro de Tarrasa, y se había formado en el taller de su padre, Josep Renalias i Carreras (1878-1934), también escultor especialista en la talla de imágenes religiosas. Conocida por los vecinos como “Virgen de los Puebla” a fin de distinguirla de la nueva, se guarda en casa de los familiares del donante.

Virgen de los Puebla

Únicamente una Inmaculada, procedente del Asilo y conservada aún en la iglesia parroquial, sobrevivió a la Guerra Civil; cuentan los que lo vivieron que representó también a la Candelaria y a una figurita del Belén. Mediante donaciones y limosnas, Agudo intentó recuperar, poco a poco, el elenco de imágenes de los personajes sagrados a los que siempre había recurrido en caso de necesidad, aunque no fue posible completar en menos de dos décadas el conjunto de santos que había costado reunir varios siglos. Quizá por ello sorprendió mucho la donación de una nueva Virgen de la Estrella, que ocuparía el lugar de la que había sido regalada pocos años antes; en una población pequeña y escasa de acontecimientos, el hecho suscitó todo tipo de comentarios sobre el aspecto físico de una y otra, las razones del cambio y otros asuntos que no viene al caso comentar.

La nueva Patrona de Agudo era una obra del escultor Luis Marco Pérez; según parece uno de los mejores imagineros españoles del siglo XX–los datos proceden de internet–, que realizó obras para la Semana Santa de Cuenca y algunas iglesias de Ciudad Real. Por proximidad geográfica, cabe destacar una imagen del Nazareno que procesiona en la Semana Santa de Almadén y que podría tener alguna asociación con nuestra Virgen de la Estrella.

Respecto a la talla, destacar que no se ha podido observar completa al presentar un acolchado de guata y cartón, que tiene como objetivo mejorar el aspecto de las vestiduras. Emulando a los vecinos de la época, que compararon la segunda y la tercera, cabe decir que la última tiene bastante menos movilidad en los brazos –solo en el codo, frente al hombro codo y muñeca que se observa en la de los Puebla– y que carece o está inutilizado el sistema de sujeción del niño con la madre por lo que habrá de utilizarse una cuerda o similar cuando la imagen procesione –el niño de la de los Puebla está bien sujeto mediante un garabato de hierro–. Ambas imágenes tienen un rostro hermoso. Tal vez la talla de Marco Pérez tenga un aspecto más moderno, lo que no debe sorprender si se tiene en cuenta la formación y la trayectoria profesional del artista; tampoco es extraño que Renalias realizara una representación más convencional, producto de su aprendizaje en el taller de su padre en una ciudad con amplia trayectoria imaginera. Cabe mencionar las diferencias que se observan en los semblantes de los dos personajes de la obra de Marco Pérez y no podemos dejar de preguntarnos si la figura del niño es obra de otra mano menos experimentada.


Virgen Ntra. Sra. de la Estrella, imagen actual


Bibliografía:
-Cabrera Gómez, I. y Penas Gutiérrez, E. (1998): Agudo. Una villa de la Encomienda Mayor de Calatrava. Ciudad Real.
-González Lara, José (1992): Santa María. Advocaciones marianas de la provincia de Ciudad Real. Madrid.
-López López, M. Cristina (2013): “Primeras manifestaciones del culto mariano conservadas en la provincia de Ciudad Real”, en Cuadernos de Estudios Manchegos, 38; pp 223-238
-Torres Jiménez, Mª R. (2002): Formas de organización y práctica religiosa en Castilla La Nueva. Siglos XIII-XVI. Tesis inédita
-VVAA (1994): Guía para visitar los santuarios marianos de Castilla La-Mancha. Ed. Encuentro, Ciudad Real.

viernes, 19 de septiembre de 2014

Obra Pía y Capellanía de Juan Camacho de Moya (1525 -1595)

Siguiendo con el estudio de las Capellanías y Obras Pías, hoy hablaré de una de las más importantes , la de Juan Camacho de Moya.

Fue fundada en Agudo en torno al año 1613 y perduró hasta las desamortizaciones del siglo XIX, en concreto hasta el 15 de octubre de 1844. Esto supone tres misas a la semana por el alma de nuestro ilustre personaje, !!! durante 230 años !!!, pagadas con las rentas de los numerosos censos que tenía.

Se trata de la única capellanía, de la que yo tengo noticia, que fue fundada con éxito por un agudeño desde el nuevo continente americano. Hay otra que no llegó a fundarse al no recibirse los doscientos ducados con los que fue dotada. Pedro Muñoz Tirado recibió en Guatemala una encomienda y doscientos ducados anuales por sus servicios al rey, murió allí y dejó mandado que se fundara una Capellanía. Su hermana Isabel Tirado lo deja documentado en su testamento de 1675.

Juan Camacho de Moya nació en Agudo alrededor de 1525, hijo de Gonzalo de Moya y de María Sánchez Camacho. Sabemos de él, por el voluminoso pleito que se generó entre 1602-1612 cuando se incumplió una de las cláusulas de su testamento, para era enviar dinero a Agudo con el objetivo de fundar una Capellanía y Obra Pía que honrase su memoria. Su fallecimiento se produjo en torno a 1595.

No he encontrado, aún, el  momento exacto en que decidió embarcarse rumbo a las Indias , pero por los datos que aparecen en este documento, podría ser en torno a 1550-60.

Lo que si es seguro es que en 1590 vivía en la ciudad de San Bernardo de la Frontera de Tarija situada en lo que se conocía como el Alto Perú,  actualmente es la ciudad de Tarija en Bolivia.

Esta ciudad representaba la frontera de las tierras que estaban dominadas por los indios chiriguanos, unos indios muy violentos que se dedicaban al pillaje y a matar a otros pueblos indios y españoles. Fue fundada en 1574 por el capitán Luis de Fuentes para frenar estos ataques y pacificar la zona, protegiendo a su vez a las ciudades de la Plata y Potosí. Con la campaña de castigo contra los chiriguanos, también consiguieron mayor protección y seguridad en los caminos que iban a la provincia del Paraguay, Río de la Plata y Tucumán. Este hecho fue un acierto, ya que muy pronto esta ciudad comenzó a prosperar económicamente e incrementó los intercambios comerciales con las ciudades de Potosi y de la Plata (actualmente Sucre).

Cerro Rico - Potosí
La enorme riqueza del yacimiento de plata del Cerro Rico o Potosi en el Alto Perú, descubierto por los españoles en 1545, convirtió una zona hostil y árida situada a más de 4.000 metros de altura sobre el nivel del mar, en una gran ciudad que no paraba de crecer. Ya en 1573 contaba con una población de 120.000 habitantes, convirtiéndola en la ciudad más grande de sudamérica.

Su máximo desarrollo y explotación se produce tras la introducción del nuevo método de la amalgama gracias al mercurio proveniente de Almadén.

No se trataba de una única mina, se han llegado a contabilizar hasta 5.000 bocaminas y se cuenta que por las noches se encontraba iluminado por la luz de más de 6.000 fogatas de los indios que las explotaban.

Se calcula que de aquí se obtuvo el 80% de toda la plata que se extrajo del Perú y sobre el 50 % de la que se obtuvo en todo el mundo a finales del siglo XVI.

Fue necesario llevar todo: mineros, herramientas, trabajadores, ganados, alimentos.... dando lugar a una importante actividad económica. Este es el contexto donde aparece Juan Camacho.

Por el testamento de Juan Camacho Moya podemos deducir, por sus bienes  y las cantidades de dinero que le adeudaban, que posiblemente era un importante mercader que comerciaba con productos como el maíz  y tenía alguna mina de su propiedad.

No le he encontrado en la lista de fundadores de la ciudad de San Bernardo de la Frontera en 1574 pero no creo que estuviera muy lejos. De hecho, Gutierre Velázquez ,testigo de su testamento en 1590 , estaba en esta lista de fundadores como primer alcalde ordinario de dicha ciudad.

Fundación de la ciudad de San Bernardo de la Frontera de Tarija, 1574
Como he comentado anteriormente, Juan Camacho de Moya se encontraba muy enfermo en 1590 y decide hacer su testamento en favor de su hija Cristina Pérez y de su marido Pedro García de Hoyos, ambos también vecinos de la ciudad de San Bernardo de Tarija. En el testamento hace relación de los bienes que tiene, del dinero que le adeudan, y deja una serie de últimas voluntades como será la creación de dos Capellanías, una en San Bernardo de Tarija y la otra en Agudo. Para la Capellanía de Agudo manda que de sus bienes se aparten ocho mil pesos de ocho reales y se pongan a renta para que  luego lo rentado se mande a España, a Agudo, para fundar una capellanía y obra pía.

Van pasando los años, y en 1602 el juez de Bienes de Difuntos, encargado del cumplimiento de las voluntades de los difuntos, ve que han pasado siete años desde que murió Juan Camacho y aún no se había enviado ninguna cantidad de dinero a España. Abre diligencias e interroga al heredero Pedro García de Hoyos, marido de su hija y le conmina a ingresar el dinero para poder cumplir la voluntad de Juan Camacho.

Pedro García de Hoyos dice que ya ingresó una parte del dinero de su suegro en la Caja de Difuntos y que se lo dio al Obispo de la Ciudad de la Plata Don Alonso Rodríguez de Vergara. 

El problema es que el Obispo también había muerto en estos años y su sucesor no tenía ni idea de esa entrega de dinero.

En cuanto al dinero restante , Pedro García de Hoyos, que por entonces era regidor perpetuo de la ciudad de San Bernardo de la Frontera, dijo que no lo había podido ingresar porque le habían embargado sus bienes, pero todo estaba a punto de resolverse. De hecho, poco despuñes ingresó el dinero que quedaba y todo se centró en recuperar el dinero entregado al Obispo, ya que había desparecido. Luego veremos como finalizó esta historia pero primero veamos un resumen del testamento de Juan Camacho.

Testamento de Juan Camacho de Moya 

"En el nombre de Dios, amén, sepan cuantos esta carta vieren, como yo, Juan Camacho vecino y natural de la villa de Agudo que es de la Encomienda Mayor de Calatrava en los reinos de Castilla hijo legítimo de Gonzalo de Moya y de María Sánchez Camacho; estando enfermo del cuerpo y sano de la voluntad....
Otorgo e conozco por esta carta que hago y ordeno mi testamento de última y postrimera voluntad como en el pareciere escrita en la forma siguiente:
.... mando que mi cuerpo sea enterrado y sepultado en el monasterio de Señor Santo Domingo de esta villa de San Bernardo de la Frontera del valle de Tarija ...
- item mando que se digan en el Monasterio de Santo Domingo veinte misas ...
- item mando que se digan en el Monasterio de Señor San Francisco de la Ciudad de la Plata diez misas...
- item mando que se digan otras doce misas en el Monasterio de Señor San Agustín de la dicha ciudad.
- item mando que se den a los pobres de la capital de la ciudad de la Plata veinte pesos corrientes.
- item mandó a la cofradía de las Ánimas del Purgatorio y de la villa de Potosí diez pesos que me reciban por cofrade.
- item mando a la cofradía del Santísimo Sacramento de esta villa veinte pesos corrientes
- item mando que se de a la cofradía de Nuestra Señora del Rosario de esta villa seis pesos para cera.
- item mando se de limosna de cincuenta pesos corrientes al Monasterio de Cármenes y para redención de cautivos.
- item mando que de mis bienes se saquen mil y cuatrocientos pesos corrientes para que se echen a rentas y de lo procedido den en vínculo de capellanía  y se diga en este Monasterio del Señor Santo Domingo de esta villa una misa perpetua cada semana por mi ánima y las de mis padres....

A continuación viene una relación de otras voluntades y cantidades de dinero que le adeudan y también ésta:

"- item mando que si viniere pidiendo un hijo de María Guaro, que se dice Cristóbal, alguna cosa de mi, le excluyan de ellos por cuanto yo no lo tengo por hijo ni le ha tenido tal obediencia para que le tenga obligación ninguna."
....
Luego habla de sus bienes en España:

"item declaro que tengo en el Reino de España en la villa de Agudo, que es de la Encomienda Mayor de Calatrava, unas casas que son de mi patrimonio, asímismo declaro con esto que tengo en los mismos reinos, en el pueblo de los Pozuelos en el camino de Ciudad Real que va a dar a Ntra. Sra. de Alarcos saliendo de la villa de Abenójar, unas suerte de tierra de pan .. las cuales tuve y compré en el dicho pueblo, mando que las dichas tierras y casas las haga y herede por suyas Andrés Camacho mi hermano, y en el hecho de ser muerto mando que las hagan sus herederos discurriendo de unos en otros sucesivamente. "
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El pleito continua y en 1603, Pedro García de Hoyos presenta un memorial de Juan Camacho donde quedan reflejado la forma en que se debía enviar el dinero y como distribuirlo.

Memorial 

"... se presentó el memorial que se sigue lo que ha de hacer Pedro de Hoyos por don Juan Camacho , habiendo Dios servido y en el llevar de esta enfermedad en lo siguiente: primeramente se ha de enviar a los reinos de Castilla tres mil y ochocientos pesos sacados por la vía de Medellín o por otra parte para que se vayan a la villa de Agudo que es de la encomienda mayor de Calatrava y vayan consignados al concejo de la dicha villa juntamente con el Patrón que se señalare para ello y habido que hagan los dichos pesos los pongan en renta sobre vasallos siendo posible como mejor les pareciese confianza bastante porque no vengan a menos las heredades sobre que se impusieron y de lo procedido de la renta de ellos se instituya y ponga una capellanía en el dicho pueblo en la Iglesia Mayor del Señor San Benito y se ponga Capellán donde habiendo pariente mio sirva la dicha capellanía y hasta no se nombre el más pobre que viere natural del dicho pueblo con cargo que puede ser obligado a decir tres misas en cada una semana , la una por las animas del purgatorio y por mi y por las animas de difuntos ....... a Ntra. Señora del Rosario, suplicándole intercesora con su precioso hijo para que me quiera encaminar para su santo servicio ....

.. el capellán que se nombrare y sirviere dicha la capellanía se saque primeramente de lo procedido que dicha renta setenta pesos para su limosna. 

- ytem asimismo mando que de todo lo procedido de la dicha renta se saquen sesenta mil maravedís para casar dos huérfanas, las más pobres que hubiere en dicho pueblo, dando a cada una de ellas treinta mil maravedís para su casamiento que … elija e nombre el patronato que fuere de la dicha capellanía … con el cabildo de la dicha … sin que en ello se entremeta la justicia mayor eclesiástica ni seglar ...

... y cumplido todo, lo que sobrare de esta renta – de los dichos tres mil y ochocientos pesos quiero y es mi voluntad que se compren ornamentos y cáliz, patena y cera y todo lo necesario para el altar .. y de esto que sobrare ... se pague a la fabrica de la dicha Iglesia, el asiento del altar.

- ytem, mando que se lleve a la dicha villa trescientos pesos ensayados para que se compren quinientas fanegas de trigo y se repartan por los labradores más pobres que hubiere en el pueblo guardando la orden que dejó el Comendador Mayor mi señor Don García de Padilla en la orden que dejo del trigo en esa villa, que lo que sobrare de las quinientas fanegas del trigo quiero  y es mi voluntad que en las tres Pascuas del año se den a tres viudas las mas pobres que hubiere a cada una una fanega de trigo y cuatro reales para carne que coman la dicha Pascua y todo sea de guardar y cumplir perpetuamente .

Asimismo mando que se den mil pesos ensayados a la dicha villa de Agudo y se entreguen al patrón y cabildo de ella para que de allí den noticias a la villa de Abenójar y se den a los dichos de Esteban Montero y al hijo de Antón de Almagro que por nombre Antón que es hijo primero que tuvo en el Elvira López su mujer y a Francisco y a Juan, hijos de Esteban Montero y de Isabel Muñoz, su mujer para que habidos que los hayan los repartan entre todos .. y si fueran muertos se den a sus hijos y en defecto den los tener ..quiero y es mi voluntad se vuelvan y entreguen al patrón y cabildo de la dicha villa de Agudo y que lo repartan entre los parientes más pobres ...

.... y esto ha de guardar y cumplir Pedro García de Hoyos ...  y enviar a Castilla los dicho cinco mil y cien pesos por la orden y manera que mejor pareciese y enviado esta dicha cantidad haga por suyos y sus herederos los dichos ocho mil pesos corrientes ... y si ansí lo hiciere, Dios Ntro. Sr. le ayudara y sino que se lo demandara por cuanto son bienes de pobres y esta es mi postrímera voluntad  .. 

.... Juan Camacho mi suegro comunicó conmigo al tiempo de su muerte sobre el orden que se había de tener en enviar a los reinos de España ocho mil pesos de la renta y en la forma que se había de distribuir y gastar en los reinos de España en lo contenido en esta memoria a la letra y no otra cosa y ansí lo juro a Dios mi señor en forma de derecho y lo firme de su nombre para memoria de lo que tengo que hacer Pedro García de Hoyos = y en dos días del mes de diciembre del año mil seiscientos y tres ….


Todo finaliza en 1612, cuando se recupera la cantidad exigida al Obispado de la Ciudad de la Plata y se envía el dinero a España.
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La noticia de la llegada de este dinero desde las Indias, tuvo que causar un impacto mayúsculo en Agudo. Sobre todo cuando se repartieran las limosnas entre los más pobres, las fanegas de trigo entre labradores sin recursos, casamiento de huérfanas, ayuda a viudas, ornamentos para la iglesia.... Y por supuesto, a destacar la inyección de dinero que se invirtió en rentas , convirtiéndose en censos o préstamos.
Este dinero fue un alivio para muchos, como por ejemplo para los graves problemas provocados por las goteras que sufría la Iglesia Parroquial de San Benito y el dinero que necesitaba para su reparación.

Además una parte se invirtió en otro censo muy importante para Agudo del que ya hablaremos, y también relacionado con la Iglesia de San Benito, que se venía arrastrando desde hacía muchos años.


Por el catastro de la Ensenada llevado a cabo en Agudo en 1752, podemos ver que esta capellanía había sido administrada ejemplarmente y gozaba de muy buena salud. Su administrador, Pedro Rubio, hace una relación detallada de las tierras de esta capellanía en el sitio del Domadero y en los Güijuelos. También figuran los 51 censos consignativos, el capital principal y su rentas. Es decir, si alguien no conocía el nombre de Juan Camacho de Moya, no era de Agudo.

He sumado todas las cantidades de los censos y he convertido los maravedís y reales a ducados, obteniendo unos 3.000 ducados en 1752. Las cifras cuadran.

Todo concluye el 15 de Octubre de 1844 , cuando se publica en el Boletín Oficial de la Provincia de Ciudad Real.


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Actualmente, como todo el mundo sabe, la Iglesia Parroquial de San Benito necesita urgentemente 58.000 euros para poder hacer unas reparaciones urgentes. Como ocurrió hace 400 años, las humedades están causando graves daños estructurales. Es necesario que todas las instituciones colaboren, pero también son importantes las aportaciones individuales de todos nosotros. A tal fin, desde el mes de Julio, se han abierto cuentas en las tres entidades bancarias de Agudo. El dinero recaudado se dedicará única y exclusivamente a dichas reparaciones. 

Como no creo que en esta ocasión vaya a llegar una aportación milagrosa de América, será necesario la ayuda desinteresada de todos y cada uno de nosotros para poder conservar el patrimonio de nuestro pueblo.







Fuentes:

- BOP Ciudad Real, 26 de Octubre de 1844
- Libro Defunciones de la Parroquia de San Benito Abad de Agudo
- AGI ,Contratatación 506
- AGI, Patronato 137
- Catastro Marqués de la Ensenada, Agudo 1752